Comunicado de la Asamblea de Leganés por la República ante la próxima exhumación de Francisco Franco

  • Comunicado a prensa de la Asamblea de Leganés por la República

Después de más de medio año de retraso a causa de varias suspensiones cautelares, los restos del dictador Francisco Franco (causante de centenares de miles de víctimas entre ejecuciones, asesinatos, exiliados, encarcelados y todo tipo de represión en la guerra civil y durante todos y cada uno de los años de su régimen) previsiblemente serán exhumados del infame valle este jueves 24 de octubre.

Aunque el hecho en sí mismo no es una mala noticia, en la Asamblea de Leganés por la República consideramos esta medida insuficiente que tiene mucho de estética y oportunista. En primer lugar, porque su traslado al panteón familiar del Cementerio de El Pardo-Mingorrubio (donde, en la web de el Pardo se vanagloria de albergar a “hombres que antes de tener tallados sus nombres y apellidos en sus tumbas, escribieron con ellos la historia de España”) no hace más que acercar al dictador aún más a Madrid, haciendo que sea más fácilmente visitable. A eso hay que añadirle que, pese al carácter familiar del panteón, éste sigue siendo mantenido con dinero público, por lo que no dejaremos de costear su tumba.

Pero, sobre todo, jamás olvidaremos que los verdaderos “restos de Franco” siguen enquistados en las instituciones y en la misma esencia del régimen monárquico del 78, que de iure no hizo más que seguir el hilo conductor de la dictadura. Este hecho ya lo puso en evidencia el mismísimo y escandaloso auto del Tribunal Supremo del pasado junio sobre el recurso contra la enhumación, en el que reconocía a Franco como jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936, cuando la única jefatura legítima en ese momento era y es la del presidente de la República Manuel Azaña.


La experiencia que ofrece la tumba de Mussolini, el otro dictador fascista, debe darnos una lección de lo peligroso que es que ésta sea conocida por el gran público. Pese a ser del todo discreta desde el punto de vista formal y de ubicación (un pequeño pueblo de poco más de 6.000 habitantes) no impide que siga siendo objeto de peregrinaje del fascismo. Por lo tanto, la única solución posible sólo puede ser la de hacer desaparecer dichos restos como ya ocurrió con los de Hitler y Rudolf Hess, y conseguir que el Valle deje de ser un privilegio más de la Iglesia Católica para convertirlo en un recordatorio del horror del fraquismo, al estilo de los antiguos campos nazis, o cualquier otra medida similar en esa dirección.

No nos cabe duda de que todo ello llegará cuando por fin nos deshagamos de esos otros “restos de Franco”, una vez logremos una verdadera ruptura con el franquismo a través de una nueva República que, junto con la justicia social, garantice la plena memoria histórica y la reparación de las víctimas y sus familiares.

Alejandro Mangas Díaz

Me dedico a la grabación y edición de las noticias de Teleganés y Telesur Madrid  También dirijo los programas Aquí en Leganés y Café para Dos

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