Conan, el Bárbaro: 40 años de espadas, sangre y anécdotas con Víctor Matellano y Colin Arthur

  • El cineasta Víctor Matellano y el maestro de los FX Colin Arthur celebraron el 40 aniversario de Conan el Barbaro en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada, el pasado sábado

El pasado sábado 25 de junio pudimos disfrutar de la conferencia 40 años de Conan, el Bárbaro. El rodaje en Fuenlabrada, que tuvo lugar en el marco del VIII Festival de Fantasía de Fuenlabrada.

Durante el coloquio, los ponentes, el cineasta Víctor Matellano (Stop over in hell, Regresa El Cepa) y el maestro de efectos especiales Colin Arthur (Conan el Bárbaro, El resplandor) desgranaron algunas anécdotas del rodaje del mítico film, que tuvo lugar en el municipio madrileño que acogía el festival dedicado a la fantasía, y que se prolongó durante todo el fin de semana.

RODAJE EN UNA NAVE DE COBO CALLEJA Y ANÉCDOTAS QUE DAN PARA LIBRO

La película se rodó, nada más y nada menos, que en el polígono industrial Cobo Calleja, después de desecharse su rodaje en la antigua Yugoslavia, debido a las «condiciones climáticas y a la inestabilidad geopolítica» , según contó Matellano, pero también porque «Dino de Laurentiis sabe que se puede rodar en España, y sabe que hay unas posibilidades de técnicos y de estudios que se pueden llevar a cabo en España».

Y, sí: tal y como reza el título de este epígrafe dentro del reportaje, la grabación de la película se llevó a cabo en el polígono industrial Cobo Calleja, en Fuenlabrada, y el rodaje de Conan supuso un gran paréntesis en los hechos en nuestro país, ya que en aquella época ya no se hacían grandes grabaciones, y tampoco había estudios, a excepción de los Chamartín, que, en aquel momento estaban «apolillados y cerrados», dando, después de mucho trasiego por Madrid, con unas naves en Fuenlabrada donde, finalmente, se llevaría a cabo el rodaje, resultando una película hollywoodense pero rodada en exteriores y con decorados construidos aquí, contando, además, con personal español para darle vida al filme, como son José Antonio Sánchez o José Luis López Rodero.

Matellano también contó varias anécdotas sobre el rodaje que podrían dar incluso para libro, como señalaron algunas voces que escucharon esta charla en diferido.

El director de cine narró cómo la primera secuencia que se grabó, allá por enero de 1981, fue en Colmenar Viejo y fue la de los perros, que «el guion decía que eran hienas, entonces solo se les ocurrió cortarle el pelo a unos perros, pintarles unas rayas blancas y poner luego unas pequeñas prótesis con pelos de punta. Este primer día de rodaje fue también el primero y el último del director de fotografía. «Cuentan que Dino de Laurentiis le tiró un zapato en proyección», dijo Matellano «porque lo único que se veía era la espada de Arnold Schwarzenegger».

Justo al hilo de esto, narró cómo los perros mordieron al propio Arnold y se gestó la frase dicha por el director John Milius: «el film es imperecedero, el dolor es pasajero». «Vamos, un `te jodes´ fino», señaló riendo Matellano.

Después de unas cuantas batallitas más, dio paso a Colin Arthur, encargado de los efectos especiales, que desgranó algunos secretos de la película y sus bichos, como él llamaba a sus creaciones para el film.

EFECTOS ESPECIALES

Como bien señaló en su introducción Víctor, Colin Arthur fue uno de los artífices de la primera serpiente que aparece en el film: pintó la piel de la primera (la rodada con la primera unidad) y fue el artífice del momento en el que el sudor de Conan cae sobre el ojo de la serpiente (esta sería la segunda, ya que la primera se rompió).

«Las cosas más asquerosas que hay en la película son de Colin», concluye Víctor antes de que el maestro de los FX comience a desgranar entre otras cosas, el proceso de elaboración de los bichos.

«Hacer la serpiente fue cosa de niños», relató. «Fue coger espuma y látex y rellenar moldes».

«En el tema de efectos», prosiguió, «los bichos pueden tener interacción con el actor (…) un muñeco de mano casi es mejor que cualquier otro sistema de animación».

Habló, además, de cómo se gestó la figura de la serpiente una vez que la cortan la cabeza: «teníamos una segunda cabeza hecha para la secuencia en la que la. cortan la cabeza, describe. Literalmente le cortamos el cuello, metemos un tubo en la cabeza y en el cuello y empujamos (…) son efectos sencillos».

Resultó una charla de lo más curiosa de la mano de estos dos genios del cine y resultaría imposible resumirlo todo, así que aquí os dejamos el link de la charla íntegra para que podáis escucharla. Grabada por una servidora y alojada en el podcast de Gorrion, un programa cultural dirigido por Javier Carbonell. ¡Esperamos que lo disfrutéis!

Cristina Bermejo Rey

Periodista y pequeña literata. Cuatro libros publicados. Infinidad de artículos por escribir. Redactora en la web de Teleganés (ocio, cultura, música, sucesos...) y presentadora ocasional de 'Las entrevistas de Teleganés'. «¿A quién vas a tener miedo, si todos hemos salido por el mismo sitio?» (Mi abuela, que era muy sabia).

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