La CEMU llora la muerte del dueño del bar El Brillante

  • Alfredo Rodríguez, propietario de la famosa cadena de bares “El Brillante”, falleció ayer, y como otros grandes amigos, ha pasado a ser uno de nuestros ángeles.

“Tabernero de profesión” -como a él le gustaba definirse-, compaginaba su pasión por la hostelería y su compromiso social. La CiudadEscuela era destinataria de su amistad y generosidad, y desde hace varios años contribuía con un tanto por cierto de la venta de sus famosos bocatas de calamares, a los fines socioeducativos de nuestra Fundación. Pero no fuimos los únicos destinatarios de su bondad; Alfredo atendió necesidades de sanitarios y ayuntamientos durante la pandemia, de forma altruista e involucrando a su staff, y añadiendo siempre a las donaciones la mejor de sus sonrisas.

La Academia Madrileña de Gastronomía ha confirmado su fallecimiento en un mensaje en redes sociales y ha lamentado la muerte de “una de las personas que más han contribuido a la fama de uno de los bocados más populares en Madrid”.

Nacido en noviembre de 1953, Rodríguez comenzó a trabajar en 1967 en el negocio fundado por su padre hasta convertirlo en un emblemático local de la capital muy popular por su bocadillo de calamares, que convirtió en marca Madrid.

Un negocio con casi 70 años en activo que se encuentra en la Plaza del Emperador Carlos V, junto al Museo Reina Sofía y la estación de Atocha, y que se ha convertido en visita obligada en la capital.

Así era Alfredo, generoso, humilde, amigo…

Así se acercó a la CiudadEscuela y a Tío Alberto -de quien presumía ser amigo- , y así lo recordaremos siempre.

“Hasta luego, Alfredo”

Am❤️ristad

Fuente: Facebook de la CEMU. Link


Irene Martín

Mi cargo actual es redactora en la web de Teleganés a su vez dirijo el Twitter del mismo.

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