Reseña de Gräce: «Hope» (2022)

  • Lo nuevo de Gräce, liderado por Isra Ramos, nos ofrece un viaje entre el metal y la electrónica

Gräce, el nuevo proyecto de Isra Ramos (ex Avalanch, ex Alquimia, Amadeüs) junto a Alberto Román (guitarra), Jordi Costa (guitarra), Jared Camps (bajo) y Joel Marco (batería) nos ofrece un viaje espacial que combina, con auténtica maestría, el metal y la electrónica.

Sirva de introducción a esta crítica la opinión del compañero de esta casa, Alejandro Mangas:

Como opinión invitada a esta reseña, debo decir que estoy expectante de como sonará Gräce en directo pues este sonido es un soplo de aire fresco al ambiente general del sonido power metalero predominante en la escena actual del rock español. Este sonido techno metalero sonará bien tanto en un escenario convencional de rock como también en una discoteca, otra cosa es que en estos últimos locales se atrevan a variar de los ritmos latinos a poner algo que realmente aporte intensidad a la noche de copas.

Y, ahora sí, pasamos a analizar tema por tema.

  • Atreyu: el tema perfecto para dar el pistoletazo de salida al disco, con ese comienzo electrónico tan evocador y diría que hasta sexy, si se me permite. El teclado, con esa melodía en bucle hasta desembocar en la fuerza de todo el conjunto, rematado por la voz de Isra es absolutamente maravilloso. No encuentro mejor entrante que Atreyu para abrir boca.
  • The nowhere man: continuamos degustando el disco y nos encontramos con una  canción con una introducción absolutamente épica a voz (ese contraste entre la de Isra y la dulzura de la de Jessie Williams…), coros y un background que pone los pelos de punta y que consigue introducirlos de lleno en un tema lleno de fuerza cuyo potente estribillo mezcla la voz limpia de Isra con los guturales de Jessie) imposible no oír sus screams y no pensar en In this Moment e incluso en Flyleaf) provocando un efecto bella y bestia inverso precioso. PDT: me confieso enamorada de la voz distorsionada de Isra durante la primera estrofa de la canción. Un apunte: quedaos con los dos primeros versos del principio porque lo vais a oír más veces a lo largo del disco, y es una de las cosas que me llaman la atención.
  • Blind love: aquí, Gräce da un paso más e incorpora, de manera muy acertada, una base dubstep al ritmo, dándole (o al menos yo lo percibo así), cierto aire siniestro a las estrofas, además de esos “mirror, mirror” que se oyen de vez en cuando en los coros… Se me hace un poquito tétrico…. y me gusta, por no hablar del sublime solo de guitarra. Por otro lado, la voz de Paula Calbet hablándonos de manzanas, flores y príncipes nos introduce en el cuento de Blancanieves, tropo que será recurrente en el disco, como veremos más adelante en el tema Snow White (At the end of the world), cuyo título lo dice todo.
  • The sinner: me parece un temazo con un arranque brutal, y, siendo sincera, me chirría un poco el contraste del comienzo tan cañero con ese bajón de intensidad en las estrofas, más lentas y comedidas, aunque no por ello, de peor calidad. Eso sí: el estribillo es brutalísimo.
  • Snow White (At the end of the world): como ya adelantaba en Blind love, el tema de Blancanieves es recurrente, como nos muestra el título y la letra de la canción, de aire entre cabaret y teatro musical, muy, muy divertida y curiosa y que “rompe” un poco la tónica general de los temas que hasta ahora componen el disco.
  • Evergarden: me parece una señora canción: super cañera, batería a tope, las voces de Isra y Ronnie Romero caada una con sus matices y perfectamente combinadas, guitarras atronadoras (un solo brutal, por cierto) y con un toque más rockero sin ese punto electrónico que domina el resto del disco. Y, ¿os acordáis del pareado de la introducción que aparecía en The Nowhere man? Pues aquí vuelve a aparecer. Y no solo eso, sino que en otros momentos de la canción aparece la melodía del pareado, pero con otras palabras. Enamoradísima de esos cruces tan, tan curiosos. Y aún queda algo más al respecto, que veremos en Fiona.
  • Fiona: puedo afirmar que el aire nostálgico de este cuento en forma de canción me pierde y me rompe, en el buen sentido. De nuevo tenemos la melodía del principio de The nowhere man, pero con otra letra, repetida en varias ocasiones y, como ya he dicho, me encantan esos cruces.
  • Together: si se me permite, diré que esta canción me resulta total y absolutamente sensual: desde ese evocador comienzo, hasta desembocar en un enérgico tema con esa brutalidad que desprende todo Gräce dando caña de la buena como solo ellos saben. Esa batería la voz de Isra que, durante las estrofas adopta cierto aire rasgado, recordándome, salvando las distancias a esa voz raspada de Nickelback. El solo de guitarra, una pasada.
  • Atomic heart: el tono siniestro que le da ese teclado de fondo, repitiendo siempre el mismo “mantra” durante las estrofas me ha enamorado…Pero además Es un tema muy pegadizo y bailable.
  • Invincible: emotivo tema cuyo subidón del estribillo predica bien lo que dice el titulo y que, bien podría formar parte de la banda sonora para alguna película de superhéroes sin duda. Encargados de bandas sonoras, apúntenselo.
  • Hope: esta preciosa balada a guitarra acústica y voz nos descubre los matices de la cálida voz de Isra y pone el broche perfecto a este viaje por el espacio que, sin duda, resultará inolvidable para quienes se atrevan a subir a la nave.

Poco más me queda por decir, salvo una orden:

Abróchense los cinturones. El viaje está a punto de comenzar.

Banda: Gräce

Álbum: Hope

Año publicación: 2022


Cristina Bermejo Rey

Periodista y pequeña literata. Cuatro libros publicados. Infinidad de artículos por escribir. Redactora en la web de Teleganés (ocio, cultura, música, sucesos...) y presentadora ocasional de 'Las entrevistas de Teleganés'. «¿A quién vas a tener miedo, si todos hemos salido por el mismo sitio?» (Mi abuela, que era muy sabia).

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